sábado, 6 de agosto de 2022

Esperar

Mi pasatiempo favorito es ... jugar, puede ser videojuegos, o juegos de mesa, me gusta mucho, pero los adultos que me rodean no hacen mucho eso. El caso... el pasatiempo que más odio es esperar. Nadie piensa en esas cosas o nadie las habla pero ver pasar el tiempo mientras uno espera... es lo que más odio hacer. Soy pequeña y frágil al otro lado del muro de frialdad que antes no existía y espero que así como mágicamente apareció, desaparezca. Pero eso sí no pasa. 

Esperar es más fácil que no hacerlo. No esperar requiere mucho esfuerzo, y tiempo. Tiempo que se pasa mientras uno espera. Hoy quiero caminar junto al muro de indiferencia, tocarlo con la yema de los dedos, cada grieta, cada forma, solo verlo ser. 

Me voy al otro lado, al lugar en donde yo no he construído muros y donde, a nadie le permitiré hacerlo.

sábado, 20 de marzo de 2021

Este día me pesan los brazos. Me pesan los pies. Me pesan los ojos. Quiero acostarme y dormir. Dormir y soñar con mamá y sus abrazos. Soñar con risas y canciones, y ojalá, si acaso fuera posible, soñar que el tiempo desaparece. El tiempo desaparece y el espacio se hace pequeño. Tan pequeño como lo que alcanza mi vista. Desaparece el futuro y el pasado. Desaparece la amplia sociedad y sus amplios rigidos conceptos. Quiero dormir y que desaparezcan para siempre. Quiero dormir para siempre.

Estoy cansada y me pesan los ojos. Y no. Yo no soy débil. Puede pensarlo el que quiera. Pero no es así. Ni siquiera el cielo sabe cuanto he luchado. Cuanto he intentado. Nadie lo sabe, a penas yo alcanzo a medio dimensionarlo. 

He intentado cada estrategia. Tiempo es lo que he tenido para aprender y no lo he desaprovechado. Yo he buscado cada manera. Me he cuidado tanto como he podido. He trabajado en mí, en mis ideas, en mis planes y mis metas. Aprendí sobre la independencia y el cuidado. Aprendí los procesos psicológicos y neuropsicologícos. Aprendí hábitos. Aprendí constancia. Aprendí a hablar y comunicar. Aprendí a hacer amigos y a conservarlos. Aprendí a llorar. Aprendí a soñar. Aprendí a agradecer. Aprendí a recordar. Aprendí a reconstruir mi familia. Aprendí... aprendí... aprendí.... intenté cada cosa. Y cada cosa funcionó, en su momento. Ya no. Esto supera cada intento, cada aprendizaje y cada estrategia. Estoy cansada, terriblemente cansada, estoy sin mamá y quiero dormir. Nadie me traerá comida hoy. Nadie va a abrazarme. Nadie me cantará una canción. Nadie, nadie, nadie va a entenderlo nunca. Y esto, esta raíz crece desde adentro y me va abrazando con más fuerza cada vez. Como si en vez de ella pertenecer a mí, yo perteneciera a ella. Como si simplemente fuera cuestión de tiempo. Como si tuviera todo ganado y yo solo estuviera aquí pateleando, hundiendome en ella. Y nadie lo ve. Nadie se da cuenta. Y tampoco puedo decirselo a nadie. No sé a quién más buscar. No sé qué más intentar, ya no tengo fuerzas para eso. 

El día es largo y después hay horas en la noche, habrá otro largo día después y una noche congelada, amanecerá otra vez y se hará de noche, seguirá así y seguirá así.... 7000 veces? 14000? 21000?

 

jueves, 18 de febrero de 2021

 Me parece, de alguna manera siento, o puedo recordar levemente, que hubo una época en que tuve más añoranzas, que hubo una época en que usé todas mis fuerzas, en que intenté con determinación y fui, en ese momento, más cáos y destrucción de lo que podría imaginarme ser con mí yo del presente. No sé cómo, ni por qué eso se fue. Creo que me hace falta. Creo que la misma calma que busco en las personas es la misma furia por la vida que necesito encontrar en ellas y tanto más agitados están, tanto más se queman por dentro, más encantadores me parecen, más dulces o más deseables. 

Cómo si el vertigo, el deseo de caer en sus abismos estuviera ahí, presente en mí, pero callado y sigiloso. Todo porque mi propio abismo desapareció. Todo porque un día mi violenta corriente desapareció y me dejó una laguna cristalina, en la que me acuesto y miro el cielo. 

Cómo si tuviera los huesos congelados y hubiera aprendido a vivir con eso. Cómo si necesitara que algo abrigara ese frío, pero simplemente pudiera quedarme en el frío para siempre. Y al mismo, como si fuera capaz de quemarme y consumirme violentamente de una sola vez para escapar de él. Pero mi fuego es volátil, y estoy cansada de revolcarme en las cenizas de mi propia hoguera, en ilusiones que me son efímeras, tanto como quisiera ser yo misma.

sábado, 24 de octubre de 2020

En roma, el suicidio de esclavos era frecuente pero estaba prohibido.

La inestabilidad adentro, tantas voces intentando persuadirme, las uñas clavadas en mis brazos, en mis piernas y no me dejan ir, no me dejan ir, no me dejan ir, no me dejan ir... Con la esperanza de que pueda servirles y yo en la lucha de convencerles de que no tengo nada más que dar. Voy perdiendo. Jalando mi cuerpo, jalando mi alma, nunca voy a lograr zafarme, no hay técnicas, nada que llevar a cabo, ¿Qué camino se toma cuando uno pierde la esperanza en la vida y también en la muerte?

Me tienen, me tienen y yo no tengo nada...

Dame silencio, un rato de silencio, una eternidad de silencio, de olvidar las palabras y las voces y los ruidos, de olvidar los argumentos, los textos y su gigantesco esfuerzo por retenerme, ¿Qué tan numerosas deben ser las razones para que aún persistan? ¿Qué tan fuertes los argumentos para aún pelear contra los suyos con todo en mi contra? 



lunes, 14 de septiembre de 2020

La pausa.

 Soy un remolino hoy. Uno que me ha estado esperando desde la adolescencia, uno que había estado esperando, que volviera a mí. 

Fui, una pausa. 

Fui, un intento. 

Pensando que sería diferente y no, soy un remolino de los intentos que he sido, soy un remolino de todas las cosas que no entiendo, que no entenderé. 

Soy la dulzura, soy la calma, soy la furia y soy la inmoralidad, ahogándose en las doctrinas que no he podido retener en la mente. Como si mis manos hechas garras supieran muy bien destrozar lo correcto, como si supieran muy bien echarlo a perder, y hundirme, siempre hundirme. 

Sé muy bien, que sobreviviré a mí, pero no sé si al tiempo...

Hay a mi alrededor mil verdades absurdas, cada una perfectamente justificada, cada una perfectamente organizada, cada una perfectamente coherente y yo, presa de los remolinos, no soy absurda, pero no tengo ni justificación, ni organización, ni coherencia, ni lugar en medio de las verdades.

Dando vueltas aquí, a toda velocidad en pensamientos que no puedo controlar, yo veo todas la señales de peligro, yo sé bien cuales son las cosas correctas y sé bien, que no es ahí donde pertenezco, pero sí que lo intenté... pero sí que lo quise así... pero sí que lo di todo de mí... tan solo en esa corta pausa...

jueves, 11 de junio de 2020

Secretos

Los secretos se anudan. Algunas personas están acostumbras a vivir así. No está mal, ojalá no fuera tan difícil. Pero es difícil no poder preguntar a nadie las inquietudes de la vida que se alejan de las respuesta binarias y tener en la mente un revuelto de ideas contradictorias entre sí. Sentir que todas son verdaderas y como si jalaran con todas sus fuerzas en todos los sentidos, y yo aquí en el medio, tratando de estirarme hacia todos lo lados, a punto de quebrarme, a punto de disolverme.

¿Qué de las cosas que nadie dice nada? ¿Que matan la cabeza de culpa y miedo y placer?

sábado, 16 de noviembre de 2019

Carta a mi yo del futuro, cuando me sienta triste.

Quiero recordarte quien eres, ahora que siento que lo sé. Con las pestañas unidas, dentro, la vida se agita. Se agita, porque existe, porque existes. Falta un respiro y los suspiros se amontonan en la garganta igual que las lágrimas apunto de lanzarse abajo... días de luz tenue, de ánimo asentado, ¿Qué soy?¿Soy algo? nada se ve, pero recuerda, recuerdo otros tiempos... las cosas se ven maravillosas desde mis ojos, filtro de magia, los colores danzan, se enlazan con el alma...

Silencio y la ausencia de una mirada comprensiva, pero ¡Cuantas han habido antes! ¡Cuantas miradas de amor! No han sido pocos los que te han querido y los que con el alma hemos querido, amigos que vuelan y viven ahora sus propias historias. Recuerda ahora, por favor, cómo suenan las voces de los seres que hasta alma te abrazaron. Recuerda ahora, por favor, el calor acogedor de los abrazos que diste y recibiste.

Sé definirme con simples palabras: inestable, efímera, entusiasta, soñadora.... Palabras de doble filo, porque están en el umbral de lo extraño para los demás. El movimiento... el movimiento.... eso es lo que significa: el cambio, la reconstrucción, el cuestionamiento, la posibilidad de equivocarse, la posibilidad de corregir... Camino bifurcado que zigzajea mi ser, "baila como un lazo en un ventilador", me muevo, intento, cambio, no me quedo, subo, bajo, salto, con la muerte viene el equilibrio y con el equilibrio la muerte... por eso nos revolcamos en el caos.

Conocemos a los hacedores de la revolución, vivimos entre ellos, trabajamos con ellos, llevamos un proceso y creemos en él y cómo bien sabemos: todo proceso lleva a un resultado.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Crecer.... es muy raro crecer.... irse de casa y saber, que no se vuelve. Dejar, cambiar, cambiar para siempre y tomar decisiones en las que uno confía. Es raro, muy raro. El agua se mueve en mi pecho pero ya no entiendo que me dice, ya no me agita, a lo mucho logra llamar mi atención. Me parece lejanamente incomprensible, tan extraña... y sin embargo ahora las preguntas se han difuminado y me han dejado una sola e inmensa respuesta que yo conozco muy bien, que enlaza todos los temores, todas las historias, todos los vacíos y las tristezas y que es irremediablemente definitiva....

Y que es triste, precisamente porque no puedo cambiarla y ya no me desespera y ya no puedo luchar contra ella. No quiero hacerlo tampoco. La sé cierta y trato de buscar a mi alrededor y trato de encontrar una guía, una voz que la desmienta y no, no aparece nadie. Miro al piso, miro adentro y la abrazo, es mi respuesta, es mía...

Quiero ser mi héroe e intento cada cosa, que mejorar esto, lo otro. Quiero ser fuerte, quiero ser valiente, quiero tener una voz, y funciona y no funciona a la vez, se contradicen las situaciones, los personajes, se me hace un embrollo y mis teorías de la vida me enredan los pies y me tumban. Me levanto y solo me queda confiar, en mí, en la vida, en él... Confiar es bueno y malo, no puedo decidirlo. No puedo dividirme en mente y sentimientos, soy una mezcla y en ambas partes soy yo y es mi mente y son mis sentimientos y al final, no llegamos a nada, seguimos confiando, pero confiando mientras se siente que se camina en una cuerda floja. Que tal vez se rompa y caiga yo, al estanque de la respuesta absoluta donde solo hay una tristeza, una sola, definitiva e inmensa....

miércoles, 3 de abril de 2019

¿Definirse?

Inestable: dícese de aquella persona incapaz de definirse así misma de la misma manera por largos y/o significativos periodos de tiempo. Cuya única condición permanente parece ser la capacidad y/o necesidad intrínseca de traicionar y traicionarse una y otra vez. Una reinvención constante, casi compulsiva, absurda, exagerada. Aún si las condiciones externas permanecen tranquilas, amigables, estables, cualquier mínimo cambio, una palabra, una imagen, una sonrisa, un gesto, una brisa, o un insignificante minuto de observación, pueden poner de cabeza su mundo, arrojarlo a un abismo, plantearle toda una serie de inseguridades, preguntas, curiosidades que se encadenan casi de forma automática con todas las cuestiones que han surgido en el pasado. Tejen una red que lo atrapa, lo encierra, de la que se sacude, traiciona, abandona, HUYE, compulsivamente HUYE, se esconde, cambia y entonces, vuelve a ser él, alguien, reafirmado en sus seguridades, supuestamente definido, supuestamente en la certeza, pero parado al borde del abismo inestable al que pertenece siempre.

jueves, 28 de marzo de 2019

Las tardes, el rojo y las certezas

Tal parece que las formas y los colores
se acentúan en los sueños
después de danzar con las palabras.
Renace el entorno,
se reconfigura, renace,
al tiempo que renace el alma en la ilusión.

A la hora en que la tarde se enrojece
y toman fuerza las pasiones,
un rojo parece oxigenar, dar vida...

Un rojo que se va mezclando,
al pasar de las semanas y las horas,
con la certeza y el azul nocturno.

Púrpura que se instaura en la esencia,
organiza la vida, los instantes escasos,
el salivar de la garganta vacía cada tarde,
en la ansiedad del olor intenso e inalcanzable
de la carne.

Y ahora, roja, humeante,
tiene sentido: cuando la tarde cae tenue,
sin saber cómo, intensa,
sabe y se sabe, completa.

Sin tiempo, sin contratiempo

Pues sí, tiene un límite y mi amor agotó su paciencia. Cansado de los limitantes, de los peros, de los contratiempos, de las extravagancias, de cohibirse y esconderse, se ha detenido allí y puesto un punto.

Justo a tiempo, justo en el momento exacto en que abro los ojos y veo los suyos, color girasol, aun dormidos, aun despiertos. Indaga en mis historias, las palabras y las miradas. Con el sentido agudizado para captar la imagen de la poesía, para comprenderla... sin tiempo, ni contratiempo, solo un instante eterno.

Y sin enigmas y sin misterios, sencillamente una caricia, sencillamente una sonrisa, tan solo un anhelo.

martes, 19 de marzo de 2019

Teorías y fracasos

La manía de las teorías.... La verdad es que quiero rendirme y despedazarlas con rabia, tirar los pedazos a volar sobre mi cabeza y que desordenadas, rotas, se hagan insignificantes. Y junto con las teorías, quiero que todos los personajes desaparezcan. Quiero dejar de teorizar sobre las relaciones, quiero dejar de definir la ética y quiero ya no tener que decidir más sobre eso. Pues al final, cuando me paro aquí en el borde de ellos... parece que en todo me he equivocado. No conozco las personas, no entiendo sus mensajes y quiero rendirme, ya no quiero intentar comprenderlos.

Quiero rendirme y dejar de persistir en las ideas que nadie usa. Quiero aceptar que nos podemos odiar por que sí y que la comprensión es un mito que me he inventado tratando de sobrevivir. Que si la sinceridad, que si la comprensión, que si la tolerancia... quiero rendirme y dejar de profesarlas, para después encontrarme sola en una isla, que es justo donde estoy en cualquiera de los casos. Quiero rendirme y aceptar que me equivoqué en todo y que en el mundo de las relaciones sociales ya he fracasado.

Y ya no quiero formular teorías, ya no quiero obrar de tal o cual manera. La mayoría solo hace cualquier cosa y ya. Ni de esa manera funciona, ni de esta manera funciona. La diferencia es que después de fracasar, estoy aquí deseando rendirme y no puedo.

domingo, 17 de marzo de 2019

Salto imprudente y la ingeniería del vuelo

Estremecedor, gigantesco, atópico, asombroso, vuela mi corazón en la ilusión, y la certeza.
Mi voz se extiende por el cielo, danza, al viento hechiza,
transporta al alma, la trae de vuelta

la lleva tan lejos como uno está: en otro universo,
magia que me atraviesa.


Sentirse pequeño en la inmensidad por explorar,
sentirse fuerte, capaz para avanzar. 
No a pasos, yo vuelo, vuelo, vuelo,
al fin soy yo quien realmente soy.

Yo, campeona olímpica en salto imprudente,
salto de cabeza, 
vuelo en picada....
Yo, rompiendo récords en atrevimiento,
me entreno fuertemente cada día en valentía,
en largas jornadas de caídas,
estilos de golpes, 
y técnicas de rotura y reconstrucción del alma.

Me adormezco al ocaso circular de la libertad y los cabellos ondeantes del viaje.
Yendo lejos, regresando
duermo con el sol en los párpados y despierto con la llama en las palabras.

Le ruego al día, al que empieza,
que me muestre un abismo más grande al que saltar,
que ya no tengo vértigo sino potencial de caída,
y un espíritu cinético amante del tiempo y el cambio relativo.

Un susurro

Los dos golpes en la puerta sonaron inequívocamente tal como suena su nombre. Los vi, se veían como sus ojos. Los sentí, se sentían como su abrazo; y su olor, por supuesto, era inconfundiblemente el suyo.

Escalofríos me recorrieron en el caminar a la puerta. Vi su silueta. Las manos temblaron y temerosas cargaron el corazón liviano en ellas, a riesgo de permitirse una caída más, me reclamaron la prudencia de la que todo rastro había desaparecido. Su voz se asomó en sus labios pronunciando un saludo que era más un susurro...

domingo, 10 de marzo de 2019

Naranja

Las nubes han cubierto el sol del ocaso y la luz naranja se derramado por todo el ambiente. Y por alguna razón me ha hecho pensar en las grietas. Grietas que he visto tan de cerca últimamente y que son una mezcla de inexplicable belleza y tristeza...

Me pregunto con seriedad cómo es que al detenerme y observar, resulta ser que hay tantas almas rotas a mi alrededor... no puedo arreglarlo, nadie puede. Y entonces la duda que me surge después es ¿cómo podría reclamarle a esas almas rotas por herir la mía?

El viento mueve las ramas del árbol y una voz susurrante ruega:

Sin ningún viento,
gira, corazón.
Gira, corazón....


lunes, 28 de enero de 2019

Un nuevo secreto

Escribir lo que es, sin decir lo que es. Es lo que hacemos con los secretos.

Fue un corto momento. Una mezcla de nerviosismo, certeza y desconfianza, un roce momentaneo con el frío, un sobresalto disimulado y silencioso y una evasión de la mirada. Pero la sensación que se queda, como el sabor del café en el paladar, es suave y duradera. Aunque no es, por supuesto, ácida y dulce como el café, sino amarga, tal vez como un café con un mal proceso. Yo diría que va más allá de un mal sabor, fue como un veneno lento. Se queda adentro y te va destruyendo poco a poco, se suma a los otros parecidos venenos y va recorriendo el cuerpo, confundido con la sangre que circula, de forma tan natural....
Me va diciendo, me va exponiendo, y le voy entendiendo que no es el primero, ni el último. Que se sumarán a ellos muchos otros y que la cosa, a penas si empieza. Que habrán más escritos como este y más silencios como aquel, que lo recordaré en los momentos dulces e intensos, que estará asechandome en las soledades nocturnas y que cuando menos lo piense, me hará sobresaltarme de nuevo.

sábado, 6 de octubre de 2018

Sentimientos mentirosos

Mis sentimientos son austeros. Se esconden de mí, actúan para mí, me mienten, me enredan, me confunden, se burlan de mí. ¿A dónde se va uno cuando sus propios sentimientos se divierten de verte perdido?

¿Dónde queda la sinceridad cuando uno encuentra que no se tiene ni a sí mismo para ser sincero?

domingo, 29 de julio de 2018

Sueños de niños

Las luces traen a mi mente los sueños, las almasvivas que soñamos y reímos unos días y pensamos y deseamos el futuro que un día sería distinto.. Lo es. Pero no habríamos podido imaginar de qué manera, no había manera de saberlo, de que forma tan mágica fugaz la vida sería mi cómplice, amiga, de que manera me compartiría paso a paso sus secretos. Días aquellos de sueños... Días estos de vida... Esta es, inimaginable, mi vida.
El inicio, siempre el inicio de la aventura. El punto de partida, siempre estoy allí, empezando.

Mirar al cielo y soñar esa es la vida. Mirar al frente y vivir los sueños, esa es la vida.

Y los días esos de sueños, de las almasvivas no duelen ya, se remueven en mi memoria con las luces y esos son los sueños, siempre sueños, mágicos suvenires.

martes, 17 de julio de 2018

Sueño...


Lo primero que quiero conservar son esas palabras..."Anoche vi mi vida reflejada en tus ojos y la contabas con tus palabras". Luego de eso una y otra vez me dices las cosas que te diría. Te duelo, lo sé. Me dueles, lo sabes. En nuestros particulares rincones nos ahogamos cada uno en su propio mar, mares que resultan ser parte de un mismo océano. Luego me miras con la gravedad en la mirada, luego te miro con la gravedad en la mirada, la gravedad de imaginar cómo se hunde el otro. Luego, bajo un cielo de estrellas difuminadas, nos hundimos juntos: la vida es así y no de otra manera. Y te suelto y me sueltas. Luego, parece que no hay nada.

Te sueño, eres un sueño sin forma ni imagen, solo tú y la certeza de saberte real. Te sueño y en lo profundo del alma revolcada sueño también entre esperanzas cansadas, que me sueñas. Y no sé de tu vida y te callas las palabras, pero también allí te sueño, diciéndome todo lo que de mí escondes. Y sueño, siempre sueño, condena de soñadora, no puedo parar de soñar, sueño que el mundo es distinto, que se puede cambiar, sueño que existe mas que instante para verte el alma en los ojos. Sueño... siempre querías que soñara... sueño... creo que tenía razón, la esperanza no sobrevive sin amor.

En el instante siguiente al que no hay nada, lo hay todo, o al menos el espacio para que exista todo. Lanzo mi mano al incierto vacío y sostengo. La tela desgastada que mi mano atrapa amenaza con rasgarse y dejarme solo un pedazo de ilusión descolorida entre las manos. Sostengo y espero y nada pasa, solo sueños siguen rodeándome. El espacio vacío que me rodea se vuelve de colores y resurgen las formas. Danzo con el viento y el sol me quema los cabellos. Me olvido de todo y dejo que vivan en su propia libertad. Y me dejo vivir en mi propia libertad.


lunes, 18 de junio de 2018

¡Déjenme ir!

¡Déjenme ir! ¡Déjenme ir! Por favor, ¡Quiero irme!
No solo estoy cansada, no los soporto más, no quiero verlos nunca más, nunca más, no quiero escuchar nunca más las voces de los locutores, no quiero escuchar nunca más las canciones que hablan de esta vida, no quiero ver nunca más los coloridos afiches, no quiero ver más miserables actuando, no quiero ver nunca mas hombres erguidos y formales pero despreciables, no quiero nunca más escuchar los chismes.  Ya no quiero esconderme entre las paredes blancas para dormir, ya no quiero caminar sobre el suelo firme, ya no quiero pagar más, me he cansado de las hipótesis y las demostraciones, me cansaron sus discursos y sus tesis, no puedo más, ya no me hablen más.
Lo que menos vale aquí es lo único que me reconforta. Miro cada día el árbol y me aferro a su imagen, quisiera que pudiera salvarme. El viento corre por el pasillo y al cerrar los ojos siento que es el viento de la montaña llamándome, y al cerrar los ojos puedo ver los colores reales de la tierra, sentir el agua corriendo, escuchar las aves cantar y entender su idioma.
¡Déjenme ir! Les juro que no valgo nada, que no tengo nada que aportarles, que no puedo ayudarles, que no existe un papel que pueda desempeñar en su sistema, ni sumo ni resto porque mi voz es corta y nadie puede escucharla. Me voy sigilosamente, que nadie lo note, no haré falta, lo prometo, que de nada serviría que me quedara aquí, mi luz se apagaría antes de jugar con ustedes.
Las manos me agarran, son demasiadas, sus uñas se clavan en mi piel. Me esfuerzo, las empujo, lucho, me pierdo y dejo que me lleven y frente a mí desfilan un montón de insípidos actores, ondean sus banderas de colores. Giro mi cabeza y veo el árbol, lo recuerdo todo. Quiero irme... veo mis brazos y mis piernas sujetadas con fuerza por todas las manos. Es inútil... Les grito ahora, entre rabia y desesperación ¡Déjenme ir! ¡Déjenme ir! Por favor, ¡Quiero irme!

domingo, 17 de junio de 2018

Querer quedarse quieto, pero moverse lentamente.

Cigarettes After Sex suena a todo volumen y parece lograr englobarlo todo y ralentizar el tiempo. Me prometo que haré esto y haré aquello. Me acuerdo del poder poder y veo que no puedo nada y que no sé qué significa la libertad. O sí? Lo mas parecido a la libertad es viajar. Quiero pensar que esa es la vida, pero solo es una leve pausa de fantasía en la vida, que es terrenal y simple. No quiero perder el tiempo, quiero poder poder. No quiero ser un esclavo, quiero ser libre. Parece que hay dos opciones pero yo siento que hay miles envolviéndome y enredándome y la única que quiero no es tangible.
Hay una más, no hacer nada, no ser nada, vuelvo a la cama y duermo, los sueños son difusos y tampoco quieren ser nada. El sueño se agota y vuelvo a estar en pie, desearía no saber cuantas horas han pasado, el tiempo y los números son la herramienta del poder poder, lo cualitativo, lo que se siente, lo atópico es lo mas cercano a la libertad, que se escapa de sus manos y hace temblar el lenguaje. 

Hacer temblar el lenguaje en estas épocas es un crimen. Por eso el amor es lo único que puede escaparse de su contables y perfectas definiciones... 
Estoy en pie y muevo mis piernas y mis brazos con constancia y lentitud, Cigarettes After Sex es mi aliado, su música es como eso, querer dormir pero estar despierto; querer quedarse quieto, pero moverse lentamente. No querer que el tiempo pase al tiempo que se desea que pase todo el tiempo en un instante...

jueves, 31 de mayo de 2018

Infiernos azules

El cielo azul de medio día se manchó de sangre. La luna llena en una noche despejada se manchó de sangre:

En día de insoportable calor, bajo el cielo azul de medio día ellos estaban ahí. El hombre de uniforme camuflado y pañoleta roja empujó al primero al medio, disparó. Y luego al siguiente y luego al siguiente... y el cielo azul de medio día, sin nubes en la época seca, se convirtió en un infierno que no termina nunca.

En una noche despejada, los pasos apresurados guiaban su camino solo con la luz de la luna llena. Una noche agitada y fría, huyendo, aventajandose al enemigo. Todos al piso, todos corriendo, sin tiempo de mirar al cielo, que importan ya las estrellas y constelaciones y el cometa que esa noche atraviesa el cielo, que importa.

¿A mí me importan? Miro al cielo, no hay esperanza.

jueves, 17 de mayo de 2018

Los muertos que bajan por el río.

Recuerdo la quebrada. A la que no volveremos. La que nos robaron. El sonido del agua disolvía todas las preguntas. La vida era sin mas, nada mas importaba. Era feliz ahí.

Esta es una burbuja. La luz se refleja en su superficie y maravillados no miramos lo que hay afuera. O a veces necesitamos no poder verlo.

El agua de los ríos de María Isabel Espinosa es distinta al agua que baja por la quebrada y sonido lo es también. Cuando el agua baja por el río Cauca de mi mente, no hay calma, es feroz y fuerte y golpea y te estruja el alma y resulta que el río está lleno de lágrimas y resulta que el río está lleno de súplicas. ¡Para, detente por favor! ¡Por favor! ¡Por favor! Y cada uno que baja es un hijo, cada uno que baja necesita una madre adoptiva, mientras la propia es en sí misma un caudal, un grito de desesperación cada noche. Y si podemos pensar que las familias adoptivas de los cuerpos que bajan por el río son un triste consuelo. Es inaudito pensar que exista un hijo adoptivo que sea suficiente para una familia que ha perdido al suyo.

Puedo acaso preguntar si de verdad, si de verdad, si están seguros seguros de que no es un mal sueño de una mujer con gran imaginación, puedo suplicar, que por favor, que por favor, que por favor, que por favor, ella nos confiese que así ha sido. Y lo prometo, ¡Que la disculpamos! ¡Que la perdonamos! ¡Que inmediatamente nos olvidaremos de todo el dolor que nos ha causado con su ocurrencia! ¡Lo prometo! ¡Lo prometo! ¡Lo prometo! Que no le reprocharíamos ni una palabra, ¡Lo prometo! ¡De verdad! De verdad..... De verdad.... De verdad..... De verdad..... De verdad..... Ojalá...

domingo, 6 de mayo de 2018

Navajas.

Lo encontré. Era una navaja que tenía escondida a mi lado en la cama. Luego de las pesadillas me abrazaba y acariciaba mi cabello, me escondía en su abrazo y sus besos, mis uñas desgarraban la piel y él tenía cremas y paciencia para curarla. Sus ojos compasivos me veían en los gritos. Testigo del desespero, tenía sentido. Los gritos, los gritos, las amenazas, la muerte y el llanto.

Lo busco, lo busco, la vida es distinta sin él. ¿Quién es el que busco? Nadie realmente, cualquiera, un específico cualquiera. Otra navaja que me mire entre las lágrimas, que acaricie mi cabeza en las noches amargas.

viernes, 4 de mayo de 2018

Efecto post-película.

Efecto post-película.
Contraefecto de la hipersensibilidad arraigada en mí.
Resultado: corte de cabello.

¿Qué significa? Deseo de hacer las cosas que no se han hecho, deseo de sentir las cosas que te mueven, impotencia, eso no va a pasar hoy.

Eso me hace acordar la época hace tanto en la creé el blog. Escribí la historia de un chico que no existe y que aparecía mágicamente. El chico de los sueños, el que espero, el que en esa época recorría las calles en su bicicleta deseando ir un día mas lejos... trazar la frontera entre siempre y jamás. ¿Lo hizo? Claro, es en uno de esos días en que nos encontraremos, ¿no es muy triste? ¿No podría ser en otro? Pues confío y no confío en que sea mas valiente que yo... ¿y lo será? Disparates. Odiosa palabra. ¿Hay otra?

¿Por qué uno busca a otro? Cristian sabía la respuesta. No me olvido de su expresión. Se giró repentinamente y me miró a los ojos con esa expresión, sopresa, la sorpresa mas bella que he visto alguna vez. -¿No lo sabes?. No hubo respuesta, con un gesto de duda permanecí mirandolo, encantada. No. No lo sabía. ¿Lo sé ahora? Creo que sí. Gran revelación. Gran avance.

Podría ser y porque no, que la vida se tratara de eso. Sonreir a unos ojos que observan. Observar una boca que sonrie. Podría ser. Quisiera que fuera. Así la busqueda se transforma en una sola. ¿Podría ser acaso ese el amor? Entonces se aprende a amar de muchas formas, ¿podría ser? Y si sí, podría justificar entonces el tanto andar y recorrer de los ojos en otros ojos, podría justificar entonces el tanto andar y recorrer de los ojos en las bocas que sonrien, que me sonrien, amor entonces, ¿así es amor? Efímero como las sonrisas efímeras de una dulce mirada todos los días en el comedor, efímero como la palabra "guapa" en los labios de un chico encantador, efímero como las canciones efímeras en el pasillo junto al arbol y los oídos que atentos escuchan... efímero como un abrazo cálido que se siente corto aunque pasen nosétantos minutos, como una conversación de risas, efímero como una conversación de besos, de caricias, de silencio y suspiros, efímero como el instante en que se miran las flores rojas, junto al río, un abrazo y se sabe que se guardará en la memoria como un recuerdo irreal, como un beso en puente sobre el río y el cielo rojo del atardecer, como las nubes que pasan sobre dos almas abrazadas en prado ¿así es el amor entonces? Quisiera, me gustaría creerlo. Quizá ya lo creo.

jueves, 19 de abril de 2018

Pesadilla

3 am. Pesadilla. Despierto gritando y llorando, el mono se asusta y viene a consolarme. Mamá habría hecho lo mismo.

Ya no duermo mas, desde entonces no he dormido mas.
Si ella hubiera estado aquí me habría dicho: 'ya pasó, todo era un sueño, todo era un sueño'. Ella no estaba, pero yo repetí sus palabras en mi cabeza. Y no funcionó.

Me disparó y sentí alivio por un instante, no iban a torturarme, mi vida no les importaba. Me desvanecí preguntándome que seguía, me desvanecí preguntándome si era el fin, si ya no habrían mas sueños, mas ilusiones. 'No, no puede ser, Diana despierta' rogué, y desperté. Tuve suerte, yo siempre he tenido suerte.

¿Y los que no? ¿Y los que no tienen a donde despertar? Los que desaparecen con sus esperanzas. O peor, los que no matan, los que no tienen ese alivio, los que tienen que vivir la pesadilla hasta el final ¿Y ellos? No, no era solo un sueño. Me despierto y la vida es así. Me despierto y tengo miedo y tristeza por todos los que no tienen otro mundo donde despertar. Me despierto y su dolor me mata, me despierto y no despierto, no puedo dormir, no quiero dormir, no quiero estar despierta, estoy aterrada, aterrada por ellos.

martes, 3 de abril de 2018

Preguntas gigantes

La visualizo así: hay una pregunta escrita en una frase, una frase con muchas palabras, te acercas y ya no hay frase ni palabras, solo alcanzas a ver letras gigantes, te acercas más y entre esas letras gigantes hay puntos, puntos gigantes y negros. Te acercas más y ahí, diminuta, en medio de esa mancha negra que ya no se sabe que es un punto, estoy yo.

lunes, 2 de abril de 2018

¿Importa? Importa.

Hoy la cosa es así. La soledad es permanente. Ya lo han dicho muchas veces, los sentimientos no están en las circunstancias sino en uno.
Llevo tiempo observando, cuando las circunstancias cambian, hay un noséqué que se aferra con todas sus fuerzas y a mí misma me dice 'agárrate fuerte, no lo dejes ir'. No, lo dejo ir, no quiero agarrarme fuerte a nada mas que no sea mi propia fortaleza. Eso suena razonable. Pero no encuentro que sea mas que un ideal. Ni veo ser capaz, ni veo que otras personas sean así. Cuando veo a mi al rededor, lo que hay es que las cosas que yo condeno son las mas cotidianas y aceptadas, entonces me parece un capricho de superioridad tratar ser distinto, negar lo sencillo y cotidiano.
Lo dejo ir. Cada dejar ir es un paso mas a las preguntas sin respuesta y a caminos bifurcados que no logro descifrar. Lo dejo ir. Cada dejar ir es un vacío insoluble, la levedad, la de Kundera, que no me abandona nunca. Cada dejar ir es una ilusión de humo que se deshace en mis manos y me quedo, observando el humo no ser. Observando el humo ser, lo que es.

Soledad. Observo el humo desvanecerse y deseo que alguien mas lo vea conmigo. Esa es la soledad. No hay nadie mas observando el humo. Nadie escuchando el llanto. Nadie mirando mis ojos.

Y acaso, ¿importa? Importa. No quiero, pero importa.

Días grises y ánimos disueltos. Trato una sonrisa. Trato el apetito. Trato el sueño. Trato la indiferencia. Finjo. Y lo justifico. Y mi yo me dice 'no tiene sentido' y el mundo me dice 'no hay nada mas que tenga sentido'. Mis opiniones se enfrentan a las intuitivas, a las impuestas, a las aprendidas. Y no gana ninguna. Y no consigo nada. Y nada se resuelve. ¿Importa? Importa. Estoy perdida en caminos de preguntas, estoy perdida en sus letras, en sus puntos, en sus formas, no veo nada, soy pequeña y no hay panorama.





lunes, 12 de marzo de 2018

No es suficiente

Natalia me dijo que la hipnosis es un estado de hiperconcentración, que a menudo vivimos, como cuando vemos una película o leemos un libro, sabemos que la historia no es real, pero somos capaces de emocionarnos, reír o llorar... Soñamos despiertos, siempre sueño despierta.

Hoy vi una película. El efecto siempre es el mismo. Siento vacío. Hace un par de meses huí (quien sabe de qué) a Salento a pasar la noche. Pocas veces me he sentido tan mal. No podía hablar, la voz se me quebraba y era tan débil... no había forma de ocultarlo. Cualquiera habría pensado que algo grave había pasado... y no. Solo sentía que la vida no me bastaba, lo siento ahora y lo siento cada vez que sueño despierta, no me es suficiente, siempre estoy soñando, es una necesidad constante de sentir. Si acaso no fuera tan irracional, si acaso no tuviera semejantes consecuencias, me cortaría la piel en el brazo con un cuchillo, solo para sentir.

Y me digo: '¡Diana! ¡¿Te has vuelto loca?! ¡¿Cómo puedes escribir semejantes cosas?!'

Y respondo: 'No. Solo soy sincera, no tengo miedo de decirme la verdad, necesito sentir, sentir lo que sea.'

Pero ¿Qué es? ¿Qué es? ¿Qué es? ¿Qué es? No entiendo. No entiendo. No entiendo. No entiendo. No entiendo. No entiendo. ¿Qué es?

No puedo seguir razonándolo, no puedo.

Quiero ahogarme y vivir la eternidad en el instante final de sufrimiento. Quiero saltar de la cascada más alta y sentirme caer con el agua en el momento justo antes de chocar.

Quiero encontrarme con un hombre. Tendrá un puñal, va a mirarme a los ojos y me pedirá que le de lo que tengo, le diré que no tengo nada aunque tenga todo, me amenazará, le ofreceré mi cuello y le pediré que me ahorre el trabajo, que me ahorre la valentía que no tengo. Va a sentirse retado, me insultará y se acercará con determinación...

La idea germina lentamente en mi cabeza, hace un tiempo el momento irremediable me aterraba, hoy lo imagino, con miedo pero con deseo.

¿Habrá algo que pueda salvarme? Mis pasos constantes al abismo, lentos, firmes, saben que no hay regreso, hace tiempo que me alejé del telón blanco, lo crucé y si hubo algo antes, no lo recuerdo, no puedo regresar.

Estoy tratando de alcanzar una mano que me salve, pero estoy ahogándome en medio de un océano y las playas están lejos. Nadie se ha percatado de mi ausencia y aunque alguien me viera y estirara su mano, desde la playa no podría alcanzarme. La playa se oculta en horizonte y ya solo veo agua a mi alrededor...

sábado, 6 de mayo de 2017

The young man that lisens



He wakes up and he listens, there is silence. The treetops swing slowly, the raindrops fall in tiles, the birds fly and sing. He can imagine the blue sky and the clouds like candy floss. 

There is silence. 
There is silence.
He is silence.

He can listen because when the silence is the live, there is time for listening. He closes his eyes and he tries to save the sounds and the dreams.

There is silence. There are broken glasses in the floor, and in them, the sky is reflecting. There is blood and screams everywhere. There is a voice. It is a horrible voice. It is cheerful and funny, and it tells funny stories about kills, numbers and statics. Everyone hears it in the morning every day.

There is silence. He is hiding. He tries to hide himself. But silence is a while background curtain on which float many words: Success, achievement, destination… He can’t run away it. He can’t understand it. He is a little boy and he only can listen.



He can close his eyes, not to see, but he can’t close his ears.

lunes, 18 de julio de 2016

Fallar.

Falló, esta mañana. Grité otra vez.
Siempre después de cada grito hay silencio y un mundo que se hace terriblemente lejano de mis deseos. Incluyendolo. Incluyendolo todo. Y es mejor dormir, siempre es mejor dormir.

En los sueños siempre hay alguien que me persigue, me busca para matarme, de vez en cuando lo logra, me clava un puñal en el pecho y despierto asficciada; un incendio se alza a nuestro alrededor, debo correr huyendo de las llamas; me escondo en un baño, recibo un balazo; corro entre los campos de trigo, mientras espero desesperadamente que amanezca; algún psicópata me lleva a su sala de cirugías; etc, así, siempre, aunque parezca malo, al menos no queda tiempo de pensar en la maldad de estos seres, al menos no queda tiempo de intentar escudriñar en sus pensamientos y no poder comprenderlos, al menos no hay tiempo para darse cuenta de que son viles, malvados, de que son avaros y ambiciosos, insensatos e insensibles, miserables, la desgracia en carne y hueso. Siempre los prefiero, los prefiero a cualquier fanfarrón que salga en las noticias de entretenimorbo de la mañana, anunciando con voz de fantasia y entusiasmo la cifra alegre de degollados, atracados, asesinados, etc, siempre al servicio de los espectadores sedientos de más numeritos (ojalá sean de muertos).
Y ni que decir de los que no salen en las noticias, esos que no necesitan tanta propaganda, esos que te los podés imaginar en cualquier momento del día, de pié con sus grandes escudos, defendiéndose de los poderosos y peligrosos campesinos, de los malvados y terribles camioneros, o mejor, podemos no imaginarlos de pie, ni sublimes, podemos imaginarnos defendiéndose, en medio de un tiroteo o en medio de un manjar de golpes (a sus paladares!).

Y luego me mira y me pregunta <<¿Por qué estás enojada>> y ¡¿Qué quiere que le responda?!.

El campamento.

Aquí estoy.
Ganas de llorar y ganas de hacer el amor en silencio.
Ganas de leer y ganas de beber shots hasta perder el sentido.
Ganas de escuchar el más agudo silencio y ganas de encontrar las melodías que puedan sumergirse en el alma.
Caos, desesperación, manos que tiemblan y el pecho que se revuelve constantemente, una mirada tranquila, una expresión vacía, movimientos lentos y pasivos.
Ni salgo, ni me quedo.
Regresamos ayer, ¿Quienes? El y mi cuerpo, el alma la dejé el río, ahora quiero volver por ella, no vendrá conmigo, lo sé, no tengo más opción, hay que esperar una o dos semanas a que se sienta sola y decida venir conmigo, mientras tanto, no soy nadie, mientras tanto, puedo (debo, me toca, sin más opción) soñar despierta, con el río, los peces que te muerden los dedos de los pies y nadan a tu alrededor como si te conocieran desde siempre; con los árboles, con los pájaros, y el agua, el agua.... su sonido, que al principio parece marcar el tiempo, tan constante y serena como el tic-tac del reloj, luego, uno se da cuenta, de que en realidad está disolviendolo, borrandolo de la mente, y supongo, esto es aterrador, pues a penas alguno de ellos se percata de esto empieza a pensar en su casa, y así permanece durante unas horas (a veces solo unos minutos), pues solo eso puede salvarlo de perderse en el tiempo, luego, empacan de prisa y lo arrastran a uno de vuelta a casa, con un afán tremendo, sin dejarle ya mirar los arboles y las aves, ni mojarse los pies por última vez, ni recoger el alma que se quedó en río alimentando los peces y enamorándose de ellos.
Y es así, como un lunes en la noche uno se da cuenta de que se le quedó algo (¡nada más y nada menos que el alma!), y que ésta, no se percatará de su ausencia hasta dentro una o dos semanas y mientras tanto nada, ganas de llorar y beber shots hasta perder el sentido.

viernes, 8 de julio de 2016

Atardecía.. Miraba la ventana desde abajo, 'tengo que irme' pensaba, pero atardecía y el atardecer era hermoso.
No subí a ver la ventana, en la ventana estarías tu, me mirarías de nuevo, tu sonrisa sería dulce e infantil, me hablarías, tal vez me preguntarías como estoy, te miraría y flaquearía mi carácter, te miraría y me la lanzaría a la profundidad de tu abismo, un abismo que tal vez ya no exista, pero querría regresar allí, querría llorar y gritarte, y escuchar tus gritos, querría caminar tambaleando mientras me sigues, aun gritando, querría sentarme a ver el atardecer al despertar, y almorzar en la madrugada, querría poner los días de cabeza y olvidar que alguna vez tuvieron orden. Querría verte a los ojos y soñar, soñar como ya no es posible nunca mas, sentir como ya no es posible nunca mas.
Pero no subí a ver la ventana, pero no subí a verte, a caer en tu abismo, a gritarte, a intentar huir de tus gritos, no subí a desordenar la rutina, no subí a soñar, a soñarte.
Quisiera ver la ventana de nuevo y tus ojos mirándome, pero es tarde, no puedo retenerte, no puedo retener ni una imagen de ti, se diluyen en desilusión, y aun así, cuando los años pasan, la desilusión diluida se impregna mas fuerte, ya no hay abismos, ya no hay gritos. Solo una imagen, un instante, un souvenir perdido.

Cien años de nubes.

Un manto azul grisáceo,
un manto gris azulado,
se posa sobre nuestras cabezas,
otro día nublado,
se aclara lentamente,
tengo la sensación de haberlo visto siempre allí,
hace como un mes que no veo las estrellas,
parece hace cien años,
cuando se plantó allí.

Solo un pensamiento, no hay nada parecido a ello, tu me observas y yo río, miramos el cielo juntos y las nubes lentamente cambian su forma, el tiempo ya no existe, solo nuestras tímidas palabras, siento tu abrazo, mi cuerpo se ha quedado tenso de miedo, no soy capaz de girar para abrazarte, mi corazón está retumbando en mi garganta y no puedo respirar, cierras tus ojos, cierro mis ojos, ruego porque no notes que me asfixio, que esta niña asustadiza tiene miedo de notes, que sus manos y sus piernas tiemblan y nada puede hacer por evitarlo. Algo que solo puede describirse como una dulce calidez va emergiendo en mi pecho, el mundo se ha paralizado en ese instante, el instante en que nos amamos sin decirlo, un segundo de eternidad que compartimos, en el mundo se ha paralizado en un instante, lejano en el tiempo, solo un pensamiento, una eternidad que se nos ha escapado.

La vida que sigue, como siempre.

Podría decir, que me siento triste, y eso entonces sonaría estúpido, debería decir más bien, que todo está bien, que no es para tanto, que todo sigue igual, que nos seguimos perdiendo como siempre, que nos seguimos muriendo como siempre, que la vida sigue, como siempre.

Un instante... y el resto?

Yo no sé que decir. Le juro que por un instante imaginé sus ojos tan cerca, imaginé sus brazos tan cerca, le juro que por un instante le miré y le dije todo lo que las palabras no pueden decir. Por un instante fuimos de la locura y fuimos juntos... Por un instante..y resto.. Todos los minutos restantes, todos los segundos que siguen... Dos vidas distintas, dos caminos distintos y nuestros ojos posados sobre atardeceres muy lejanos, perdidos en la cordura de no amarnos.

Una niña pequeña.

Solía querer huir de noche, caminar por el pueblo vacío y callado e ir muy lejos, en la mañana nadie podría encontrarme. En otro tiempo tenía la idea de esconderme debajo de la cama y fingir no existir, solo yo y la música. Ahora, ninguna de las ideas me agradan, que si aumento el IVA, que si ahora se ganan 2 centavos mas que el año pasado, que si paz, que si la guerra, que si los mentirosos noticieros y las austeras noticias que solo pretenden intimidarnos, derrotarlos, entristecernos, que si una bomba de hidrógeno, que si los terremotos y el fenómeno del niño, ah y el de la niña. Que si estamos en sequía, que si los corruptos, que si los mentirosos, que si los hipócritas y los sinvergüenzas, que si empezó un nuevo año, una nueva oportunidad para escurrirnos.. Que si papá esta lejos, que si no se que día es... Que si la vida. Que si la muerte... Nada importa ahora o quizá mas bien, todo importa ahora, todo me estremece y todo me entristece. Pequeña, muy pequeña entre tanto poder y la maldad que desde aquí se ve tan tan grande, nada puedo hacer. Solo escribir como una niña pequeña que no entiende a las personas.

Algo aceptable.

Todo sucede de una manera tan extraña,
En resumen, los seres humanos son extraños,
Tan distintos todos, y la vez, veo tanta similitudes..
El rincón de mi cama donde me escondo de ellos,
Se hace inmenso y me consume en la tristeza silenciosa,
¿Podría tal vez desaparecer? 
Dejarle a este cuerpo una mente autómata, que quizás si puedan aceptar.

Víctimas

Finalmente creo, que ciertas personas estamos destinadas a la soledad, si bien creo que todos en algún instante llegamos a sentirnos profundamente solos ante las adversidades, estar solo y sentirse solo son cosas distintas. Creo, es más estoy segura de que "él", como yo, es uno de ellos, en su soledad contempla las estrellas y me recuerda, en mi soledad contemplo las estrellas y le recuerdo, en su soledad mira mis ojos y me ama, en mi soledad miro sus ojos y lo amo.
Además de eso, me convenzo de que seguramente no somos víctimas de nada, de que seguramente bien merecida ha de ser la soledad y el silencio que reina nuestra vidas. Y aún así, tan lejos uno del otro, unas cuantas cuantas palabras que crucemos pueden calidecer el alma.
Pasan los días, las horas, los minutos, instalado en un rincón, me mira y sonríe de vez en cuando, después de tanto tiempo se anima a decir una par de palabras, un par de gotas de aliento para mi alma, que se reconforta y camina dando saltos por la calle como una dulce niña enamorada, sonríe y patina en los pisos lisos, como si fuera la misma magia quien la llevara casi levitando por los días soleados.

lunes, 18 de enero de 2016

En el espacio en blanco.

Hace ya más de un mes que las dudas existenciales se han apoderado de todo, el mundo sumido en la oscuridad ha perdido todos los conceptos, las palabras flotan vacías.

Me parece de repente como si todo lo que me rodea estuviera sobre un pilar de mentiras, que ya no puede sostenerse, que ya no puede engañarme más, y como no puede engañarme más, se derrumba y luego no hay nada, parece que todo ha desaparecido, las metas, los objetivos, la cotidianidad, el éxito, todas esas cosas me parecen palabras sin sentido.


Camino por la ciudad y ya no hay nada, mi alma se derrumba, ya nada tiene sentido, ya nada vale la pena, el amor no puede salvarme, el amor se vuelve pesado como la vida misma que nos ha planteado el sistema, y ahora más que nunca comprendo a Kundera (y Kundera a mí), comprendo el ser liviano y no hay nada que desee más en el mundo, pero nadie sabe qué es eso, pero nadie puede ser liviano aquí, ¡Es un crimen! y todos me lo repiten en la cara, y todos lo murmuran en coro, que no puedes vivir así, que no puedes ser liviano, que no puedes fugaz, el sistema les ha programado el odio a lo fugaz, ¡La sola idea les aterra!
¡Yo les aterro!

Me escondo bajo la cama y deseo el silencio, por ahora, nada puede salvarme.

Diana Uribe

"La primera guerra mundial careció de cualquier significado, era un absurdo total y gigantesco que llevó a una generación entera de europeos hacía la muerte y después de este dantesco espectáculo, después de este suicidio de la razón humana hay una añoranza por el honor, por la verdad, hay una añoranza por la lealtad, por aquellas palabras que realmente valían, por el fuego que realmente importaba, y esto es lo que va a hacer que Tolkien, tenga la misión histórica, de rescatar ese circulo de mitología - ..... - Es ahí, en los tiempos de mayor oscurantismo cuando las criaturas del reino de la luz vienen a iluminar con sus valores de lealtad, hoy por hoy también hay un reverdecimiento de la necesidad mitológica por lo mismo, por que las guerras dejaron de tener sentido, los guerreros dejaron de tener honor, sus enfrentamientos dejaron de tener causas - ... - Y vemos muchas sagas siguiendo las mitologías, porque en las mitologías hay honor, hay lealtad, hay palabras que se respetan, hay conceptos que son valederos y no es la ciega máquina y la sin razón detrás de la destrucción ciega".
De vez en cuando, a veces, casi siempre.. Se posa en sus ojos la mirada aterradora de quien conoce y entiende la realidad, una constante nostalgia y un callado murmuro de protesta. Y escuchando la historia de un mundo de injusticia, su alma se retuerce y le ruega al narrador que no sea la misma de la cual ya sabe el final.

Fragmento de pensamiento en sueños.

Y ahora que estoy aquí, la belleza se adentra en mi alma como dagas afiladas, quiero desvanecer, quiero no regresar nunca, me desvanezco, soy aire, soy agua, soy solo partículas difuminadas que se esparcen en el aire, y ahora que estoy aquí, comprendo, como se siente la eternidad.

La insoportable levedad del ser - Milan Kundera

"Aquel que quiere permanentemente «llegar más alto» tiene que contar con que algún día le
invadirá el vértigo.
¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? ¿Pero por qué también nos da vértigo en un mirador
provisto de una valla segura? El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que
la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer,
del cual nos defendemos espantados. "

Viajes..

Fui al infinito, el universo contacto conmigo, me susurró los secretos y me mostró las maravillas, en el ensueño, la naturaleza me abrazó y cuidó de mi, ni un instante de soledad, la magia recorría todos los caminos, y todos esos caminos se dirigían a mi alma, otras almas me contaron de sus vidas, nos encontramos en el vacío, donde no importan la noticias, donde no importa la vida, donde no hay afán ni enojos, nos contactamos en lo más profundo, el lugar más fantástico, en el paisaje desolado y silencioso, que aguarda y acompaña, donde solo habla el viento, nos vimos a los ojos, el universo y yo, guardamos silencio y contemplamos, en un lugar donde las palabras no existen se deshacen silaba a silaba, letra a letra, pierden su sentido y nos dejan abandonados en los sentimientos que son imposibles de comunicar.

Fragmento de "El doble"

Sentados en el puente, pasan un rato hablando, de cualquier cosa, luego, como si así estuviera predestinado, el silencio les roba las palabras y se apodera del ambiente.


-¿Tienes un color favorito?- pregunta Emma al cabo de un rato, mientras recuesta su cabeza en la piernas de Jack y fija sus ojos en su rostro.

-Supongo que no específicamente, azul puede ser, ¿Tu sí?- responde Jack extrañado por la pregunta tan trivial.
- Sí, me gusta el purpura, representa la magia, los sueños, lo imposible, el infinito, lo extraño y misterioso-.
Y de nuevo el silencio se apodera del ambiente, se ha hecho de noche y el frío del río los atrapa, el sonido de las ramas golpeándose los arrulla, les murmura sobre lo bello, sobre lo eterno. Emma mira los ojos de Jack y estos se funden con el cielo, con el río, con los árboles, con el amor. Emma mira los ojos de Jack y ya no ve a Erick, ve a alguien distinto, a alguien a quien no conoce, mira a Jack por primera vez y se enamora de su mirada. Se besan, como nunca antes, como nunca después.

Noches blancas - Fedor Dostoievsky.

"Porque lo cierto es que creces, te haces hombre, sobrevives a tus viejos ideales que se convierten en polvo, en pedazos; Y si no tienes otra vida, te ves obligado a construirla con ellos, con los pedazos. ¡Y mientras tanto algo muy diferente está deseando y pidiendo tu alma! ¡Y mientras tanto inútilmente el soñador se revuelve entre sus cenizas, en sus viejos sueños, buscando entre polvo una mínima chispa para inflamarla, para que con el fuego recuperado se tibie el corazón entumecido y conseguir que nazca en el aquellos que algún día fue tan tierno y llenaba el alma..."

"La mecánica del corazón" - Mathias Malzieu.

'A la gente no le gustan las cosas demasiado diferentes, y menos aún las personas que se creen diferentes. Aunque las aprecien como espectáculo, se trata solo del placer del mirón. [...] Lo mismo te pasará a ti. Disfrutarán, tal vez, contemplando tus males cardíacos, pero nunca te querrán por lo que eres'.

'La broma' - Milan Kundera.

"No hace mucho que no creo en dios, ni en la vida eterna, ni en nada de eso. No es la fe de lo que estoy hablando. son imágenes, ideas. No sé porque tendría que deshacerme de ellas. Me quedaría huérfano sin ellas. Vlasta me reprocha que soy un soñador. Parece que no veo las cosas tal y como son. No, veo las cosas tal como son, pero además de las cosas visibles veo también las invisibles. Las ideas inventadas no son algo inútil. Son precisamente ellas las que hacen de nuestras casas hogares."

viernes, 30 de octubre de 2015

Eternidad.

La primera vez que nos encontramos, fue en aquel libro, en mi despiste, me tomó de la mano, se adentró en mi alma y estrujó todo lo que encontró. 
Esa, un poco innombrable, un poco indecible, te mira a los ojos y nunca regresas, te enamora perdidamente y para siempre, y desde entonces has de buscarla en las tenebrosas tormentas nocturnas, en los conciertos de truenos, a media noche cuando las almas se tornan calladas, en la cima de la montaña y en los abismos más profundos, en los ojos de los amantes cuando la pasión ha invadido sus cuerpos. 
Ella, imponente y fantástica, la miras a los ojos, y jamás dejarás de mirarla, te consumirá lentamente y luego avivará el fuego, robarás su alma y se amarán peligrosamente. 
Y cuando todo se encuentre en silencio, sus tinieblas habrán invadido tu pecho, habrán destrozado las palabras, en suelo, aún convaleciente, aún agonizante, no podrás odiarle, no podrás dejarle.

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De vez en cuando, a veces, casi siempre.. Se posa en sus ojos la mirada aterradora de quien conoce y entiende la realidad, una constante nostalgia y un callado murmullo de protesta. Y escuchando la historia de un mundo de injusticia, su alma se retuerce y le ruega al narrador que no sea la misma de la cual ya sabe el final.

Si nos ahogamos.

Hacer las cosas bien en la vida adulta es muy poco práctico.
El desarrollo personal es lo que menos importa en la sociedad.
El sistema no se trata de eso.
A ver si no nos ahogamos en él.
Si salimos triunfadores el sistema nunca tendrá mi alma, mi libertad.
Si salimos perdedores el sistema nunca tendrá mi alma, primero la muerte.

Soy sueño.

Tragame, devorame, destrozame, mundo de los increíbles sueños, vives en mí, en ti yo vivo. Llévame, déjame ser, uno de los tuyos, en las aterradoras historias, consumeme, ámame, muero en sus brazos y al amanecer revivo. Muéstrame y libérame de los miedos, seamos uno solo, mi mundo real y tu mundo, de magia y fantasía.

Noches largas.

Poco entiendo de la vida. Suficientes lujos y suficientes ataduras como para saber que el dinero es poco en realidad. Las preguntas básicas de la filosofía me han atrapado desde hace mucho. No puedo escapar de ellas ahora. Sé cómo lo responden o lo responderían otras personas. Las veo y su vida parece tener sentido, la mía no, las cosas adquieren y pierden importancia con facilidad. Soy tan volátil, quiero desvanecerme y fundirme con el viento, no siento pertenecer aquí. El amor parece tanto y tan poco, lo he visto desaparecer y nacer con tanta facilidad, que no creo en la eternidad, soy pequeña, pequeña como una hormiga que abandona su nicho y nadie puede notarlo. Las palabras son tan poco, pero a veces pareciera que no hay nada más en mí. Teresa solía mirar el abismo y sentirse atrapada por el vértigo, enamorada de la profundidad, según decía Kundera, yo solía ser Teresa, pero hoy, no hay nada y es por ello que no duermo. Quizá mis pesadillas no son miedos, sino deseos.

Soy inmóvil.

Estoy inmóvil,
soy inmóvil,
hay muchos pasos,
se agitan, presos de la desesperación.


El viento sopla fuerte,
las copas de los árboles
se mueven,
se estremecen,
soy inmóvil,
soy un árbol,
calmado,
las hojas en mi pecho
se mueven,
se estremecen,
me estremecen.

Estoy inmóvil,
soy inmóvil,
los haces de luz penetran la niebla,
las nubes,
que se desvanecen,
que se deshacen,
se rasgan, como algodón,
soy inmóvil,
soy niebla,
mi cuerpo se deshace,
mi alma se desgarra,
me deshago.

Fragmento de pensamientos en sueños.

Y ahora que estoy aquí, la belleza se adentra en mi alma como dagas afiladas, quiero desvanecer, quiero no regresar nunca, me desvanezco, soy aire, soy agua, soy solo partículas difuminadas que se esparcen en el aire, y ahora que estoy aquí, comprendo, como se siente la eternidad.

Había..

Había una vez un alma muy cuidadosa, en estrellas guardaba sus recuerdos y en burbujas sus amores eternos. Con delicadeza los observaba , con delicadeza se introducía en ellos, miraba sus ojos, miraba las ilusiones y estas se iban desvaneciendo. Aun así latían cálidamente en si pecho y la socorrían cuando el mundo no valía nada. Las burbujas han dicho adiós, los amores eternos no siempre piensan igual. Una parte del cielo se ha apagado, solo queda lo que siempre hubo, silencio. 
Había una vez un alma.... Había.

Relatos de madrugada.

Me gusta ver la calle,
vacía, deshabitada,
silenciosa y misteriosa,
cada paso hace eco,
cada suspiro se oye a lo lejos,
las mentes de los habitantes se hallan sumergidas en sueños,
solo hay un alma,
se acerca sin consuelo,
le persiguen los perros,
ni se inmuta ante ellos,
no hay manera de descifrar su silencio,
descifrar su lenta y calmada mirada,
no puedo descubrir su alma,
la noche lo cubre, lo cuida,
yo lo espío en silencio,
sus pies descalzos,
su equipaje constante,
su alma solitaria, vagabunda,
camina ante mí,
como un misterio.

El mundo está vacío.

Las ideas se han ido a otro lado. No hay tristeza, no hay alegría. Pienso en los libros, las historias que están escritas, las que han vivido en mí, las que yo misma he narrado, las que no he leído aún, que me esperan, apilonadas en mi biblioteca, ya no puedo imaginarlas, ya no puedo sentirlas. Pienso en las canciones ¿Qué pueden revelarme ellas? ¿Hay algo nuevo que cantar? Todas las notas parecen demasiado altas ahora. Me acuerdo de las risas, puedo recordarlas, una risas bellas, carcajadas, reíamos a carcajadas y me sentía feliz, ¿De qué nos reímos? ¿Qué era tan gracioso? No puedo imaginar cosas graciosas ahora, no lo comprendo. Y los gritos, ¡sí que solíamos gritar y gritar! ¿Por qué gritábamos tanto? Parece absurdo desde aquí, pero podría gritarle de nuevo, de hecho, las cosas se han vuelto absurdas. Pienso en los viajes, el mundo está vacío, no hay nadie allí afuera, no hay nadie aquí adentro, nada me espera, nada espero. Y recuerdo también, lloraba y me desvelaba, que podía ser tan intenso, tan terrible, ya nada parece terrible, ya nada parece ser bueno. El mundo está vacío, mi cuerpo está vacío, no hay nadie aquí adentro, no sé a donde he ido, no sé si quiero que alguien me rescate como solía querer antes, no sé si quiero quedarme, las ideas se han ido a otro lado, conmigo y sin mí.

domingo, 17 de agosto de 2014

Ante el horizonte.

Se alza ante mi un vacío inmenso,
un valle muy negro,
en el horizonte no hay ninguna luz,
en el horizonte no estás tu,
en el horizonte hay un vacío inmenso,
la luz está detrás de mi,
tu estás atrás de mi,
ellos están atrás de mi,
no conozco un camino de regreso,
no conozco un camino que avance,
solo conozco el vacío,
el vacío de los ojos que pinto,
el vacío de los ojos de mis personajes,
que solo viven para la infelicidad,
que se pierden el vacío de hojas sin fondo.

Corro y la luz no se apaga,
corro y el horizonte sigue a la misma distancia,
corro nada cambia,
ya no quiero escapar,
quiero ahogarme.

¿Y cuando huya?

Me veo, envuelta en los sonidos del agua, un silencio me está consumiendo, no quiero salir nunca de aquí, ¿Tiene sentido algo más?
¿Y cuando huya? No tendré a donde regresar. El piso se ha ido destruyendo, desde del horizonte que tanto perseguí alguna vez, hasta mis pies. Caeremos a un fondo, fondo más hondo que el mismo fondo que ya nos retiene.

lunes, 7 de julio de 2014

La broma



"No hace mucho que no creo en dios, ni en la vida eterna, ni en nada de eso. No es la fe de lo que estoy hablando. son imágenes, ideas. No sé porque tendría que deshacerme de ellas. Me quedaría huérfano sin ellas. Vlasta me reprocha que soy un soñador. Parece que no veo las cosas tal y como son. No, veo las cosas tal como son, pero además de las cosas visibles veo también las invisibles. Las ideas inventadas no son algo inútil. Son precisamente ellas las que hacen de nuestras casas hogares."

'La broma' - Milan Kundera.

Lentamente...

Mi corazón va de prisa,
trata de ahogarme,
estoy en un lago, calmado,
cada latido se esparce como ondas en el agua,
cada latido se contrae como remolinos pequeños y profundos,
mi cuerpo se mese, suavemente,
mi cuerpo se hunde, lentamente,
las palabras se agrupan en ideas que no tienen sentido,
se mezclan como por azar,
ya no me dicen nada,
debo nadar, nadar a la orilla,
ya no veo ninguna orilla,
ya no siento fuerzas para intentar,
debo nadar, nadar a la orilla,
nadie va a rescatarme esta vez.

viernes, 27 de junio de 2014

Una conquista cultural.

En el interior de una cultura folclórica se esconde toda una lucha, una filosofía, una llamado a la vida, a la libertad, una lucha de autenticidad, una lucha por mantenernos nuestros, propios, por dominar nuestra vida y poder decidir sobre su valor y sobre su destino.

Y de pronto, en el mundo contemporáneo que vivimos, o que nos vive a nosotros, esta va siendo reemplazada, no, no evoluciona, no avanza, no se transforma, solo se convierte en el resultado de la conquista que otras naciones han logrado sobre nosotros, más psicológica que territorial, se apoderan de nuestra cultura, de nuestras gentes haciéndoles creer que son como en verdad no son, ni serán, haciéndoles creer que pueden ser como ellos, abandonando su sociedad, su tradición, su cultura, su historia, pero en realidad, cada persona sabe cómo es, como es su sociedad, como son ellos mismos, y se preguntan ¿Por qué no somos diferentes? ¿Por qué no somos como ellos? y así se venden, no uno a uno, sino por masas, inmensas masas que dejan sin remordimientos en el pasado, como un recuerdo, nuestra autentica y bella cultura andina, tumultos de personas que se lanzan a ser como ellos, con el único objetivo de ser quienes no son, terminan negándose a sí mismos, a su historia, a su cultura, a la lucha que los valientes han enfrentado por mantenerla en pie, a su comunidad.

La moda se convierte en una cadena, que nos vuelve suyos, esclavos ignorantes dispuestos a dejar su gente en la miseria, dispuestos a dejar que tomen sus tierras, que las exploten, personas idolatras del cielo, en una religión egocentrista, que los degrada, que los automatiza. Entonces no ven la tierra, se olvidan de ella, la desvalorizan hasta que solo es un mísero recurso natural, una reserva, un suministro. Y así mismo juzgan la vida, la de sus camaradas y la de su familia, sin darse cuenta de que por esa misma razón, así es juzgada su vida. Solo un recurso humano, que debe ser aprovechado, gastado y los desperdicios de su piel, su carne, su vida o su ser, botados al basurero, tal y como antes ha decidido tratar a su cultura, a su libertad.

domingo, 18 de mayo de 2014

La lucha

A veces, solo a veces, es realmente triste no encontrar una frase, solo encontrar el silencio, silencio que solía reinar un tiempo pasado, cálido silencio, que solo muestra, ausencia, presente, que no me deja verte, que permanece solo ahora cargada de dudas, que no estaban antes, que reemplazan la paz, no puedo sentirte, siento en cambio, dolor, siento en cambio, tu mirada, buscando cada lagrima, buscando cada sonrisa, una incesante lucha, que no acaba.

...

La soledad ha estado escondida, escondida en mi mirada, en mis pasos, en el viento que me lleva lejos, se ha amarrado a las patas de mi cama y me ha tomado por los pies como su prisionera. Una prisionera ausente, tranquila, a la que el oxigeno se le agota de repente, sin tanto alboroto.

No se puede escapar de ella, está a mi lado cuando duermo, está observando mis ojos cuando despierto... y la veo, en la oscuridad de una habitación muy llena de abrumadores desastres, llena de las inservibles horas de insomnio, muy llena de espantos que acosan mis sueños, que me gritan en la madrugada que todo puede ser malo, que se incendiara el futuro, que nada se salvará, que todo vuelve a empezar una y otra vez.

Pero esta vez desconozco, a esta persona, se ve extraña, actúa extraño, impulsiva, manipuladora, no hallo como solucionarlo, he de cuidar a la victima, antes de que huya.

Me asusto, la desesperación ha estado todo este tiempo agarrada de mi espalda, y ahora, me devora el cuello, se traga mi carne y mi calma con unos colmillos afilados que también ha querido mostrarme en sueños.

Tan liviana

Y me doy cuenta, es tan frágil
tan frágil la vida, tan frágil la ilusión,
recuerdo un instante,
miraba a través de la locura,
de unos ojos oscuros y curiosos,
y ellos solían decir, que a veces preferirían morir,
ardía, ardía mi vida, y no podía arreglar nada.

Recuerdo un instante,
un instante soñado, entre la noche y el día,
en el que no existía un mañana,
y luego, las llamas cubrían mis sueños,
todo se incendiaba, y la gente corría y gritaba,
el resto solo miraba,
“son solo un par de vidas, ni vale la pena” y se iban.

Recuerdo la paz y no la recuerdo,
se acerca por el momento,
y luego, huye espantada,
tal como he imaginado hacer alguna vez,
la paz viene a mí,
pero es tan frágil… tan liviana, tan volátil…

Trozos de vidrio.

Soy como los trozos de vidrio en el piso de aquella vez, no te acerques te cortaré, no existe manera de unir los pedazos ni ahora ni luego, ya olvídalo. Camino sobre ellos, se quedan allí días enteros ¿A quién puede importarle? Camino y dudo realmente que puedas verme, dudo realmente que puedas escucharme, siento el calor en los pies, se ha escurrido por mi cuerpo, me ha dejado sin aliento.
Hay un camino al frente, no me importa, solo caminaré hacía él, le diré que me lleve hasta el borde, que me empuje.
Se ha clavado sobre si misma la propia daga introvertida, no dice nada, ni antes ni ahora, no desea hablar, tu dices que si, pero en realidad no puede cambiar.

....

El sueño viene y va, se espanta con mis pensamientos, con el silencio de mi pecho. Los fantasmas del suelo se desploman, cuando la valentía se muere también se mueren los miedos. No quiero salir de este agüero, escucho desde aquí los sueños muertos.

Al día siguiente.

Olvida este rostro, olvida este nombre, dormiré esta noche debajo, debajo del fondo, debajo del miedo, debajo de esa cama con los monstruos, en la mañana, desearé no despertar, habrán comido mi carne, habrán comido el calor, olvida mi vida o regresa ahora, luego no me encontrarás.

martes, 28 de enero de 2014

Rayones de la ciudad.


La ciudad, el constante escenario por el que nos movilizamos diariamente es también un medio comunicación que a menudo ignoramos, signos y mensajes de rebeldía en las paredes y plazoletas, “amores por siempre” que tal vez ya hayan terminado, grabados en cada rincón de un muro, carteles que anuncian eventos, que denuncian injusticias.

Sin embargo es un medio de comunicación bastante particular, la información permanece allí para quien se anime a buscarla o para quien por casualidad la encuentre, un medio de comunicación para el que desee verlo o para el que desee ignorarlo.

En el ir y venir de la rutina, caminamos por la calle viendo, pero sin mirar aquellos murales que desde anonimato intentan entrar en nuestra vida, intentan crear consciencia y movimiento, movimiento en el ser, en los pensamientos y sentimientos, que intentan de alguna manera atraparnos en su mensaje y mostrar de otra forma lo que vivimos, aunque sin duda alguna nos limitamos a pasar nuestros ojos sobre ellos y seguir el camino.

Y en esta ciudad llena de “rayones” –como hemos decidido llamarlos– también podemos encontrar otros símbolos a los cuales no hace falta buscarles más significado, aquellos que mantienen el orden en la vía. Necesarios y cotidianos aunque a veces se pasen por alto.

¿Cómo vería la luna nuestra ciudad si pudiese acercase un poquito más? Se fijaría tal vez en los “PARES”, las flechas y las cebras pintadas en el maltratado pavimento, en los grafitis de los parques, en los carteles arrancados a pedazos de las paredes. Se fijaría tal vez en la indiferencia de quienes caminan mirando solo hacía al frente y de vez en cuando a cada lado para cruzar la calle, tal vez percibiría en el ambiente las nubes de pensamiento de esos autómatas que arrastran sus pies con prisa sin mirar al cielo, que le ignoran, como a todo.

Noches blancas.

"Porque lo cierto es que creces, te haces hombre, sobrevives a tus viejos ideales que se convierten en polvo, en pedazos; Y si no tienes otra vida, te ves obligado a construirla con ellos, con los pedazos. ¡Y mientras tanto algo muy diferente está deseando y pidiendo tu alma! ¡Y mientras tanto inútilmente el soñador se revuelve entre sus cenizas, en sus viejos sueños, buscando entre polvo una mínima chispa para inflamarla, para que con el fuego recuperado se tibie el corazón entumecido y conseguir que nazca en el aquellos que algún día fue tan tierno y llenaba el alma..."

Fedor Dostoievsky.

Con tanta guerra.

Que el colchón de mi cama se convierta en agua helada y la roca que está atada a mi cintura me lleve hasta el fondo del poso, que las nubes se desplomen y se desvorone la nada, que me arrastren al lleno si no puedo saltar al vacío, si es que a lo lejos se alzan mis sueños, cerca sobre mi se lanzan las pesadillas, sin justicia, sin libertad y ya sin ganas, ¿A quién le quedan esperanzas?

¿A dónde irá el siguiente paso?

¿A dónde irá el siguiente paso? Si la voz está herida, cuando canta no se oyen sino palabras seguidas de palabras, como un resital de frases necesarias, que no tocan, que no queman, que no sanan y no matan, como una bonita voz, bonita, como una lampara, como una cortina... miserable, una triste voz, que no dice nada, que mejor se queda callada.

Diciembre.

Las luces se encienden una vez más, alguna vez estube tan cerca, ahora es solo una esperanza, que condena y no deja descansar, ha desendido un año, se ha hecho lejano, ¿por qué no se puede huir como antes? ¿por qué no se puede soñar como antes? Aburre el paisaje, nada está esperado seguir en esta larga espera. Me sostiene de los pies, nado y lucho por soltarrme, infinitamente, la lluvia cae, no se detiene, no me detengo ¿Cómo salir de este encierro?

Los espantos no alcanzan mis pies.

El sueño viene y va, se espanta con mis pesamientos, con el silencio de mi pecho. Los fantasmas del suelo se desploman, cuando la valentia se muere tambien se mueren los miedos. No quiero salir de este aguero, escucho desde aqui los sueños muertos.

..

Las cosas suben y bajan,
están y no están,
días que pasan sin pasar,
que no cambian,
y no dicen nada,
suspiros llenos de vacío,
el aliento no se puede encontrar,
lo único que no se aleja
son mis ganas de escapar,
de huir a otro de lugar,
que alguien me diga
donde se puede soñar,
que alguien me diga
donde viven las sonrisas,
donde vive la libertad.

El ser invisible.

Una mañana era polvo, nunca volvió a sentarse allí, nunca volvió a leer ninguna novela que le hiciera llorar, nunca volvió a alimentar las palomas con maíz suave, no caminó mirando al piso, ni lloró su soledad nunca más, nunca nadie volvió a verle y ni diremos de hablarle, porque hace mucho nadie le hablaba, una mañana era polvo que volaba por allí cerca, era como siempre invisible, era como siempre nadie.

domingo, 20 de octubre de 2013

Pequeña golondrina.

El sol comenzó a asomarse entre las ramas de los altos arboles, que en pleno otoño irradiaban una infinita tranquilidad, una suave brisa hacía que las ramas de los arboles se mecieran lentamente y produjeran un sonido arrullador, la pequeña golondrina abría sus ojos por primera vez, encontrándose con tan magnífico espectáculo que la rodeaba. Totalmente sola, la pequeña a duras penas diferenciaba los colores, el nido casi destruido ubicado en una pequeña y baja entrada en rocas de la montaña había sido abandonado por sus padres que en extrañas circunstancias no habían encontrado más remedio que migrar al sur, por el terrible frío que azotaba el bosque, sin saber que de sus crías ella había sobrevivido.  

lunes, 16 de septiembre de 2013

Silencio eterno.

¿Alo? ¿Alo? ¡¿Alo?!
La ausencia hiere, más aquella injustificada, ni mis madrugadas ni mis días son tan intensos e insoportables como lo fueron en aquel momento, pero desesperan en su tranquilidad, pero no puedo llorar, pero no he de gritar, ni el rompecabezas armar, los días pasan como estampidas de zapatos sobre mi rutina, estoy dormida, abro los ojos, el semáforo ha cambiado, los horarios se distorsionan, las aves vuelan, revolotean y yo cansada de andar quiero con ellas volar, lejos escapar, pero se ha ido, se ha ido la ilusión, "la utopía" que se ha quedado en fantasía, que no ha querido vivir, que ha decidido a otro lugar ir, puentes sobre los ríos, nubes rojizas, canciones sin sentido, escritores rusos, solo he llamado para escuchar tu voz, aunque no puedas escuchar mis pensamientos....
¿Alo? ¿Alo! ------ Silencio eterno.